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La Gran Mentira

La humanidad por más y más advertencias que Dios le da para vivir una vida de paz y armonía, esta se ha dejado manipular una y otra vez por las mentiras de Satanás. 

Es la misma mentira que ha usado El Adversario desde que hizo caer al Hombre: “Hazlo, no pasa nada.” 

A Eva le dijo: “Come del fruto prohibido, no pasa nada.” 

Hoy en día ese “No pasa nada” sigue haciendo caer a cuanta persona que no tenga control propio sobre su persona.
  • El narcotraficante dice: Haz drogas, no pasa nada.
  • El borracho dice: Bebe alcohol, no pasa nada.
  • El vengativo dice: Págale con la misma moneda, no pasa nada.
  • El mentiroso dice: Invéntale una mentira piadosa, no pasa nada.
  • El promiscuo dice: Tengamos mucho sexo, no pasa nada.
  • El asesino dice: Mátalo, no pasa nada.
  • El ladrón dice: Puedes robar, no pasa nada.
  • El homosexual dice: Ten relaciones con personas de tu mismo sexo, no pasa nada.
  • El flojo dice: Dejaré mis obligaciones para otro día, no pasa nada.

Y así sucesivamente, la lista de los “No pasa nada” no termina. 

Definitivamente le doy la razón a Dios de aquél día que se arrepintió de haber creado al hombre. Pero es tan grande su amor, que siempre termina por darnos una nueva oportunidad de reivindicarnos. Pero siempre terminamos por volverle a fallar. Su amor debe ser extremadamente inmenso para tolerar tanta maldad en la humanidad y aun así estar dispuesto a perdonar a quién tenga el valor de arrepentirse y seguir el ejemplo de Jesús.

Escrito Por: Carlos D' Ortíz

A Ti Que Estás Pasando Por Una Dificultad

A veces llega el momento en que ya no puedes soportar más esa situación que te está perturbando la paz del alma, sin embargo, nos enfocamos tanto en el asunto, que no abrimos los ojos a las nuevas oportunidades que trae consigo escondida esa situación. Olvidamos la tercera Ley De Newton que sugiere que cada acción tiene su reacción. Otros le llaman la Ley De Causa y Efecto. Hace tiempo yo me encontraba envuelto en una situación difícil, no sabía que hacer, lo único que pude hacer es clamar a Dios y pedir una respuesta... Y la respuesta llegó: "Si te has decidido a servir al Señor, prepárate para la prueba. Conserva recto tu corazón y sé decidido, no te pongas nervioso cuando vengan las dificultades. Apégate al Señor, no te apartes de Él; si actúas así, arribarás a buen puerto al final de tus días. Acepta todo lo que te pase y sé paciente cuando te halles botado en el suelo. Porque así como el oro se purifica en el fuego, así también los que agradan a Dios pasan por el crisol de la humillación. Confía en él y te cuidará; sigue el camino recto y espera en Él."

Muchas veces uno le pregunta a Dios "¿Por qué?", sin embargo la pregunta correcta sería decirle: "¿Para qué?". Cuando Dios nos pone ante una situación difícil, cualquiera que esta fuera, ya sea de trabajo, amor, salud, o lo que sea, nos está preparando para ver si en verdad merecemos lo mejor, porqué Dios sólo le da lo mejor a los mejores. A los que luchan, a los que no se rinden, a los que perseveran y son pacientes cuando se encuentran botados en el suelo. Las bendiciones de Dios sólo se manifiestan en las personas de Fe. Jesús le dijo al Centurión: "Que se haga según has creído." El Centurión creyó que Dios sanaría a su empleado y este sanó.

Te invito a que si estás pasando en estos momentos en una situación difícil, vayas y le preguntes con todo tu corazón a tu Dios: ¿Para que? ¿Que quieres que aprenda de todo esto? ¿Para que  me estás preparando?

Escucha a tu voz interior, ahí encontrarás las respuestas de Dios.  Porqué Jesús lo dejó bien clarito: "El templo de Dios es el cuerpo, porque en el habita el espíritu de Dios". Sí, Dios mismo está dentro de ti mismo. La luz de Dios esta dentro de tu propio ser. Pero lamentablemente hemos puesto tantas cortinas encima de la Luz Divina, que ya es imposible mirarla. Esas cortinas se llaman envidia, celos, chismes, maldad, preocupaciones, quejas, tristeza, nostalgia, promiscuidad, infidelidad, bajos instintos, modas, vicios, idolatría, y tantas cortinas de sentimientos negativos que en realidad nos cuesta mucho encontrar esa luz dentro de nuestro propio ser. Pero la Luz De Dios solo es visible para aquellos que están dispuestos a encontrarla erradicando de su vida todas esas cortinas que impiden su visibilidad.

¡VAMOS! Esto que te está pasando no es un castigo ni una injusticia, es una prueba de la vida a la que hay que afrontar con la frente en lo alto y el espirítu en el cielo.

CD' O

Facebook @ Carlos D' Ortíz